Saturday, June 24, 2006

Clínica Colombiana de Várices

La Clínica Colombiana de Várices es el fruto de tres décadas de experiencia y de estudio consagradas al diagnóstico y al tratamiento de las várices y de los problemas afines, tales como la flebitis, tromboflebitis y úlceras de las piernas.
Está dirigida por Norman Diego Pizano, médico especializado en Cirugía Cardiovascular en el Baylor College of Medicine de Houston, Texas, Estados Unidos de Norteamérica, quien en la actualidad se dedica exclusivamente al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las venas, es decir a la Flebología, especialidad existente en Europa desde hace largo tiempo, pero que en nuestro continente y más aún en nuestro país está apenas empezando a desarrollarse. El doctor Pizano introdujo a Colombia el diagnóstico mediante el ultrasonido (ecografía), la escleroterapia con polidocanol, el diagnóstico de la función de las venas mediante la pletismografía venosa cuantitativa funcional, la operación de las várices con anestesia local a través de incisiones mínimas (flebectomía ambulatoria estética) y el tratamiento de las várices avanzadas y de las úlceras causadas por éstas mediante la escleroterapia con microespuma guida por ecografía
EMGE.
En la Clínica Colombiana de Várices el diagnóstico y el tratamiento se fundamentan ante todo en la entrevista con el paciente y en el examen clínico, y por esto se dedica a estos aspectos toda nuestra primera consulta. Somos completamente conscientes de que hay muchos médicos que ofrecen empezar el tratamiento de inmediato, sin analizar ni siquiera con poca meditación y profundidad el problema del enfermo: se trata siempre de médicos sin el indispensable entrenamiento científico en este campo, que ofrecen sus servicios amparados legalmente por un vago título que no garantiza ni su idoneidad ni su ética.

Como en la mayoría de todas las enfermedades, la entrevista y el examen clínico nunca son suficientes para que el médico pueda conocer el estado de su circulación venosa. Para orientar apropiadamente el tratamiento, de modo que éste tenga las mayores posibilidades de éxito, es indispensable recurrir a tres métodos diagnósticos básicos para saber exactamente la localización y la extensión de su enfermedad, y los trastornos que ha causado en la función de la circulación venosa:

  • Un estudio con ultrasonido Doppler portátil, en el cual el examinador coloca un explorador sobre las venas en distintas partes de las extremidades para escuchar el flujo sanguíneo y determinar si las venas están abiertas y si las válvulas funcionan bien;
  • Un estudio para ver tanto la permeabilidad (ausencia de obstrucción por coágulos o trombos) y la forma de las venas, como si la sangre se devuelve por ellas hacia los pies (insuficiencia valvular), que se llama ultrasonografía o ecografía Doppler dúplex en colores (tríplex);
  • Un estudio para medir la función de las venas, que se llama pletismografía venosa cuantitativa en reposo y postejercicio.

Estos estudios no requieren preparación especial ni cuidados posteriores, no causan incapacidad ni dolor, no tienen riesgos o efectos secundarios, y pueden repetirse a necesidad.

¿Qué tratamientos pueden hacerse?

Los tratamientos deben hacerse bajo la dirección de un especialista en enfermedades y cirugía de las venas. Hay distintos modos para ayudar a las personas con várices, y se usan solos o combinados, dependiendo de cada caso individual y de la severidad de la enfermedad. El fin del tratamiento es por una parte mejorar la apariencia estética, y a la vez, por otra parte, mejorar las molestias y prevenir el avance de la enfermedad y la aparición de complicaciones (o mejorarlas si ya han ocurrido).

En la mayoría de los casos se necesita combinar las distintas formas de tratamiento, debido a que cada tipo de várices necesita uno diferente, y no existe ninguno que sirva para todas. Por esto las personas necesitan una consulta solamente para evaluar su problema, y en la cual no se empieza ningún tratamiento, ya que éste se planea con base en los resultados de los estudios especializados de la circulación en el sistema venoso ya mencionados.

¿Qué es la compresión elástica?

La compresión elástica consiste en dar un soporte externo a la extremidad, y por lo tanto a las venas y a las várices, por medio de vendajes elásticos o medias elásticas, con el fin de ayudar a la circulación venosa y contrarrestar la hinchazón (cuando la hay). Con la ayuda de la compresión adecuada, complementada con las medidas generales, se mejoran los síntomas y se detiene el progreso de la afección, pues se hace que la sangre se devuelva más fácilmente hacia el corazón.

¿Qué es la inyección de substancias esclerosantes?

Conocida también como esclerosis, escleroterapia, tratamiento esclerosante, “inyecciones” o “infiltraciones”, esta forma de tratamiento consiste en la aplicación de inyecciones de productos químicos en las várices, que causan una irritación que destruye las paredes internas de ellas, de forma que si a estas venas se les aplica una compresión elástica adecuada sus paredes se adhieren y las venas se cierran, con lo cual desaparecen las várices. Destruir esas venas pequeñas no perjudica la circulación, sino que la mejora al eliminar las venas anormales en las cuales la sangre circula al revés.

¿En qué consiste la operación?

La cirugía de las várices ha evolucionado más de lo que es percibido usualmente por el público y aún por los médicos. Muchas personas tienen miedo de la cirugía, y muchos médicos se abstienen de recomendarla, en buena parte por conceptos falsos o ideas anticuadas, o por la observación de los malos resultados de intervenciones inadecuadas, realizadas por médicos sin el entrenamiento necesario, a pesar de tener un título. Actualmente la cirugía se indica por una o varias de estas cuatro razones: aliviar los síntomas, prevenir las complicaciones, disminuir las complicaciones, y mejorar la apariencia.

Aunque la operación es distinta de acuerdo con el problema particular de cada paciente, su objetivo es sacar (extraer, quitar) las várices grandes de las venas superficiales (varicectomía o flebectomía) a través de cortadas o incisiones lo más pequeñas que sea posible, y, cuando es del caso, interrumpir (ligar) las comunicaciones anormales con las venas profundas o internas. Sólo cuando están dañadas (pero nunca de rutina), se sacan una o varias safenas en parte o en todo (safenectomía total o parcial)

En la actualidad la intervención se hace siempre ambulatoria, y en la mayoría de los casos con anestesia local (es decir por inyección en las piernas, alrededor de las venas; no en la columna) El reposo está contraindicado: todo lo contrario, la persona debe caminar desde que sale de la clínica u hospital, para ayudar a que se normalice la circulación y la cicatrización sea más rápida. A llegar a casa Usted puede hacer todo aquello de lo cual se sienta capaz: caminar, agacharse, subir escalas, hacer ejercicio, atender a su familia, etc. Durante varias semanas (o según se le indique) debe usar compresión elástica adecuada, y no debe broncearse (lo cual siempre es una buena idea), ni tomar baños sauna o turco.

¿Qué es el tratamiento con rayos láser?

El láser para las venas es un aparato que produce destellos de una luz pulsada intensa y concentrada, cuyo calor coagula estas venas y hace que se cierren; se esperaba que así se desvanecerían o desaparecerían al ser absorbidos por el organismo. Sin embargo, después de 20 años de uso, y en vista de los malos resultados, en el mundo ya ningín médico serio lo aplica para el tratamiento de las várices pequeñas. Se discute aún su utilidad para destruir las safenas, no obstante su costo muy elevado.

¿Cómo puedo comunicarme con la Clínica Colombiana de Várices?

La Clínica está situada en la calle 51 #45-93 oficina 315 (Clínica SOMA) de Medellín. Su teléfono es (574) 512 1395.